De Piotr Petrovich, “El Mentirólogo”

Foto de Petia cuando trabajaba aquí

Mi amigo Pedro Manuel Bebert Dorta, quien por estar casado con una rusa, y haber estudiado allá, lo llamábamos cariñosamente Petia (diminutivo de Piotr) y que ahora como ya está “puro” se hace llamar Piotr Petrovich, pero que  ha sido y seguirá siendo el mismo torbellino de siempre. Aquí los dejo con varias anécdotas que leo con agrado recordando aquellos momentos y las comparto con mis lectores.

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La Práctica.

Recuerdo como si fuera hoy, la primera vez que llegué al Centro Meteorológico de Camaguey, transcurría el mes de julio del año 1990, mi esposa (Nadia, que tiene nombre) y yo decidimos hacer la práctica de producción en Cuba (se le olvida decir que estudiaban en Rusia). Entre otras cosas nos propusimos recopilar toda la información necesaria para nuestros diplomas (tesis de grado), que por lógica estarían basados en la Meteorología Tropical, seria también ese el último verano del Experimento de Lluvia Provocada del Laboratorio Conjunto Soviético Cubano de Influencia Activa. Nunca pensamos que un año mas tarde la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, país donde estudiábamos, se desmoronaría como un gran castillito de arena hecho a la orilla del mar.

Fue durante la práctica de producción donde vi y palpé por vez primera, de forma operativa la información del radar meteorológico MRL 5, que a pesar (además de) de sus observaciones diarias de rutina, se incorporaba como un instrumento más de apoyo al experimento de influencia activa, si la memoria no me falla (no, no te falla, así mismo era, teníamos dos plantas de radio para eso) creo que hasta teníamos comunicación directa desde el radar con el avión que penetraba las nubes, en el cual tuve el privilegio de volar también, pero bueno ya eso formaría parte de otra anécdota.

El viejo Radar
El Radar Meteorológico MRL 5 es un instrumento hermoso, su cúpula con sus pétalos rojos y blancos se divisan a lo lejos, son como especie de una insignia de la Meteorología. Si te paras en el puente de Alekxander Nievki sobre el rió Nieva de Leningrado ( Sant Peterburgo actualmente) y miras a tu alrededor enseguida comprenderás donde se encuentra el Instituto Hidrometeorologico de Leningrado, hoy en día Universidad.
Tampoco para nadie que pasara cerca del Aeropuerto Ignacio Agramonte en mi tierra natal Camaguey el radar del Centro Meteorológico podía pasar inadvertido, tampoco el de la Habana, cuando tomas la Lanchita de Regla para cruzar la Bahía a Casa Blanca.

El Mentirólogo.

Recuerdo como en el año 1992 cuando mis amigos se enteraron que comencé a trabajar en el Centro Meteorológico de Camaguey (el Aeropuerto para ellos) me preguntaban…….

—Oye Pedro ¿Y que cosa es esa Bola Roja y Blanca que hay en tu pincha?

y yo les respondía…

—- Esa bola blanca y roja es como una especie de sombrilla, hecha de un material transparente a las ondas electromagnéticas que emite y recibe la antena del radar que se ubica en su interior, como buenos cubanos y jodedores al fin, me miraban con los ojos fritos y me decían…..

—Oye Mentirologo, estas del carajo, mira que ir a estudiar tan lejos y tener tantos aparatos para decir mentiras.

En la calle 5ta de mi barrio, en Vista Hermosa, para mis amigos dejé de ser Pedro para convertirme en el Mentirólogo.

Memorias del Subdesarrollo.

Por esos tiempos difíciles y convulsos todavía el radar no se había automatizado, la información se dibujaba manualmente sobre una plancheta cuadriculada que se sobreponía sobre el indicador del radar para luego llevarla a un mapa de papel, donde se indicaban la ubicación, la intensidad, la frontera inferior, superior y la tendencia de movimiento de los Ecos, cuando llovía recuerdo que en ocasiones recibíamos los mapas mojados por la lluvia, la Ciencia Ficción llegaría mas adelante, tampoco existía el Grupo de Desarrollo que Orlando formaría un poco mas tarde, los integrantes del grupo estaban por llegar para aquel entonces.

Spilberg y el Grupo de la Ciencia Ficción.

Llegaron al Centro un excelente ingeniero electrónico graduado de la Cujae. Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (si la memoria no me falla), un super Informático graduado en la universidad de Santa Clara (si mal no recuerdo, aquí sí recuerdas mal, se graduó de ingeniero eléctrico en la Universidad de Camagüey), otro ingeniero en electrónica graduado en la Unión Soviética (el hombre orquesta), después un ingeniero mecánico también graduado en la URSS. Fue en ese entonces en que Spilberg (así bromeábamos con Orlando ) cuenta ya con el recurso humano necesario para crear ese primer gran equipo de la Ciencia Ficción (Grupo de Desarrollo, bueno, en realidad lo lamamos Laboratorio de Desarrollo Técnico), cuyo trabajo no solo fue la automatización del radar.

La Guagua, el Pum Pum y las Bicicletas.

El Centro Meteorológico se encuentra a 12 km del centro de la ciudad, los trabajadores contábamos con una guagua (ómnibus) cuyo motor era de gasolina, al empeorar la situación le pusieron un motor de petroleo, pero un buen día sin mas aquí ni mas allá, nuestra fiel guagua se jodió, entonces como luchadores que somos los cubanos inventamos un tractor con una carreta acondicionada para el transporte de los trabajadores y al que enseguida los jodedores con el humor que caracteriza al buen cubano, bautizamos con en nombre de Pum Pum (noo, se llamaba el PumPumChápata, por una serie de TV infantil, un camión o guagua que volaba), por el hecho que saltaba un poco durante su movimiento, sin embargo para los compañeros de los turnos rotativos, me refiero a los observadores de la estación meteorológica, los operadores de la estación aereológica, los operadores del radar y el turno de trabajo de pronóstico y comunicaciones, para ellos la situación era mas jodida, pues los cambios de turno eran a las 7 de la mañana y a las 7 de la tarde, fue a ellos precisamente a quienes primeros se les entregaron las primeras y famosas para aquel entonces bicicletas chinas.

El sacrificio y el tiempo de Maquina.

Es mi opinión muy particular, pero pienso que los años mas difíciles del periodo especial fueron el 1992 y el 1993, sin embargo creo que fue precisamente la falta de recursos y las condiciones en las que se trabajaba en aquel entonces las que hicieron posible entre otras cosas la creación del cimiento fuerte del Grupo de Desarrollo.
Los ordenadores en el Centro no alcanzaban, contábamos con dos o tres solamente y sus posibilidades eran muy reducidas, por eso todo lo que fue logrando el grupo de desarrollo fue a base de mucho esfuerzo y sacrificio, llegaban mucho antes de comenzar el horario laboral, se marcaban mucho después de haber concluido la jornada y se trabajaba por la madrugada para aprovechar al máximo el Famoso tiempo de Maquina, y todo con la ayuda de la gran bicicleta, que para aquel entonces ya casi todos tenían.

A mediados del año 1994 la cosa empezó a mejorar, ya la mínima de la curva la habíamos registrado, recuerdo el primer ordenador que traje de la Habana, recuerdo los prototipos de las tarjetas hechas en el propio Centro, todo lo recuerdo con mucha nostalgia, calor y cariño.

La Emigración.

Hemos llegado al tema que dio inicio a la anécdota de mi amigo Spilberg.

Salimos de Cuba en diciembre del año 1995 y con las intenciones que solo seria por seis meses como lo habíamos previsto mi esposa y yo, quien me hubiera dicho a mi en aquel entonces todos los contratiempos que aparecerían después en el camino, quien me hubiera dicho que habría de vivir hasta marzo del año 2000 dentro del circulo polar ártico, acompañado por los días y las noches polares de la ciudad héroe de Murmansk, menos mal que hoy en día me he acercado 2500 km mas a mi tierra, si porque de Moscu a la Habana hay 9550.

Yo particularmente nunca he tenido problemas de ningún tipo con las leyes migratorias de mi tierra, nunca he sido ni emigrante ni exiliado y mucho menos refugiado político, soy a mucha honra ciudadano cubano con permiso de residencia en el extranjero, pero pienso igual y En lo particular, yo también abogo porque se deje viajar libremente, y estoy seguro que algún día vamos a coincidir todos, los presentes y los ausentes, para tomarnos un termo de cerveza debajo de aquella famosa mata de aguacates al lado de la oficina de mi socio Pestaña y alli estaremos haciendo cuentos y discutiendo de trabajo con la gente del equipo de la Ciencia Ficción de mi socio Spilberg.

Todavía Pedro amenaza con más anécdotas, que con gusto compartiré con todos.

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Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
Esta entrada fue publicada en Anécdotas. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a De Piotr Petrovich, “El Mentirólogo”

  1. Yordanis_hlg dijo:

    Todas las que pueda… Están bien interesantes…

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