Il permesso di soggiorno

 En Cuba he tenido que hacer muchas colas, algunas muy demoradas, otras muy desorganizadas. No hay nada peor que llegar a una cola-molote donde no se sabe quién es el último (a veces no se sabe ni qué están vendiendo, o peor aún qué van a vender). Hubo una época en que las colas de mi bodega eran tales y tan desorganizadas que yo iba con pelota y guantes y enseñaba a mi hijo a jugar pelota (por supuesto que no aprendió nada, porque siempre he sido malísimo jugando pelota, pero pasábamos el tiempo muy bien). Yo creía que lo había visto todo en materia de colas, molotes y desorganizaciones, pero…siempre se puede más.Sigue leyendo

En el 2001 viajé a Roma, 3 días después de los atentados a las torres gemelas, cuando se especulaba sobre un posible atentado en Roma. Viajé como científico visitante al Istituto per la Fisica dell’Atmosfera, y la estancia de 3 meses la pagó el Centro Internacional de Física Teórica de Trieste. Viajé de La Habana a Roma, de ahí a Trieste, y después de un par de días, a Roma de nuevo con mi anfitrión el Dr. Eugenio Gorgucci.

A la semana siguiente de estar instalado en mi confortable contenedor (que tenía dentro cama, cocina, refrigerador y fregadero), y de haberme dado cuenta que en los otros 9 contenedores vivían científicos visitantes…rusos, mi anfitrión me dijo que tenía que ir al centro (de la ciudad) a una oficina de inmigración a pedir “il permeso di soggiorno“, una autorización de inmigración para residir en Roma. Le dije –no hay problemas, mañana mismo voy a eso– y pensé: eso es pan comío, lo mato en un rato y tiro un buen “tur” por el centro, saludo al Papa…

Cuando llegué a la dirección indicada, en un edificio viejo, muy típico de la Italia de los 50, enseguida me di cuenta de lo que me esperaba: había personas desperdigadas por todo el callejón donde eso estaba enclavado. Ni más ni menos: la Torre de Babel…centenares de personas hablando cualquier tipo de idioma y sus dialectos (lo de los dialectos lo supe porque probé los dialectos de español que había por ahí). Ya dentro de la oficina, un lugar bastante grande con 3 puertas y muchas cabinas con cristales detrás de las cuales estaban muchachos evidentemente pasando su servicio militar como carabinieri. Ni la menor idea de a cual cabina dirigirme. Después de mucho rato vi que había tipos que se paseaban entre la gente con carteles en el pecho: “Yo hablo español”, no, no eran cuentapropistas, era personal de la oficina de inmigración. El de “Yo hablo español” me sirvió solo paraveso: hablar español, porque de mi trámite no sabía nada. Un rato más tarde pesqué a un “English spoken” y me indicó la cola de cuál ventanilla hacer y de paso que tenía que salir a una tienda cerca y comprar una marca di bollo (que no, que no era un proxeneta como pensó un socio mío cuando le hice el cuento, mal pensados que somos todos los cubanos) eso era simplemente un SELLO, y costaba 25 mil liras, que en aquel momento eran 10 USD (es decir fulas para el que no esté al tanto de las abreviaturas de las monedas extranjeras).

Nada de “último” de una cola, un molote informe, me metí en el molote, nadie sabía nada. Por fin il carabiniero dijo: YAAAAAAA, silencio, denme todos los pasaportes, y los fue recogiendo en el orden en que el molote te permitía acercarte.

Al rato comenzó a llamar (el molote igual, nadie se había ido). Por mi madre que no logré descifrar el algoritmo que empleaba el chama para llamar, cogía los pasaportes, los miraba  y tiraba unos para un lado, otros para otros y llamaba en el orden en que le daba la gana.

A todas estas, al fondo había un par de puertas donde no había molote: Una decía “European Union”, la otra “United States”. Espacios bien reservados, tranquilos…las ventanillas de cristales-molotes eran para …Oscuros Rincones del Mundo…

Bueno, cuando finalmente después de un par de horas me tocó el turno el tipo me recogió la planilla y me pidió la fotocopia del pasaporte, a esa hora tuve que salir y alguien me explicó dónde encontrar a un viejito en una cobacha que hacía fotocopias. Regresé y el tipo me dijo que no, que yo no tenía visa para entrar a Cuba (¿?), después de mucho discutir  comprendí que se refería al permiso de salida, pero yo no había fotocopiado esa hoja. Vuelta de nuevo a la cobacha (pagando por supuesto en Moneda Nacional, es decir en liras) y vuelta patrás a entregar la planilla (las vueltas patrás, ya fueron a la cañona, es decir a meterme hasta a ventanilla, como hacemos en Cuba en las farmacias: solo para saber si hay la medicina, pero si la hay intentas quedarte ahí mismo). Entonces le entrego la marca di bollo (recalco que no se trata de ninguna parte anatómica, que se pronuncia bolo en italiano), y el tipo me dice –no, tu permesso di soggiorno no lleva nada de eso–entonces persecución del tipo del cartelito “English Spoken” para estrangularlo, el tipo que no, sorry, I didn’t know, y poniendo su mejor cara de infeliz, y yo más infeliz por las 25 mil liras (10 USD, es decir fulas) gastados en nada. En fin, más de 4 horas perdidas en aquella locura, y 10 USD…

Nada de “vueltecita” por el centro, patrás hecho una exhalación.

Cuando fui a recoger il permesso, no me lo entregaron y me dijeron que además, debía traer la propiedad del terreno donde iba a vivir (¿¿¿¿????)…aquí si que no entendí nada y le pasé el asunto a mi anfitrión y el se encargó, pues se trataba de una traba burocrática de esas infranqueables, porque yo obviamente no iba a “vivir” en Roma, mucho menos a construir… La parte buena es que cuando iba saliendo Dios me puso a una vietnamita, que con cara de pánico preguntaba dónde comprar una marca di bollo (que no, que no era lesbiana), y ahi mismo obtuve el reembolso de mis 25 mil liras, y aunque nunca supe qué se hizo de mi permesso di soggiorno, estuve muy feliz de haber recuperado mis 10 USD (fulas para los que…bueno, ya lo dije antes).

Ya ven, yo creía que los cubanos éramos los mejores en todo, y no, en esto de las colas y las desorganizaciones, al igual que en futbol y voleibol, los italianos están en la primera línea, claro son la tercera economía de Europa, me digo yo para consolarme, igual que me consuelo cuando perdemos a la pelota con países más ricos y con más millones de habitantes, y entonces saco el percápita, y pienso que de modo absoluto no seremos los mejores en desorganización de colas, pero si tenemos en cuenta que somos solo 11 millones…

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Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
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7 respuestas a Il permesso di soggiorno

  1. nubedealivio dijo:

    Mi amigo, sencillamente genial. Hoy he amanecido el día riendo de lo lindo con sus anécdotas jajajajaja. Acá ya tengo dos colegas a los que he lanzado a su blog, que yo no soy tacaña, me gusta compartir todo lo bueno que encuentro. Un beso.

  2. alejo3399 dijo:

    Hola Orlando, buen cuento de papeleo, eso lo heredamos de Europa… el cuento no, el papeleo, el cuento por supuesto es cubano cubano,… y ya qusiera yo ver un romano en la cola del banco de Cisneros a ver que opinión tiene del asunto jeje…, un saludo y bienvenido su blog, Alejandro.

    • meteoradar dijo:

      Gracias Alejandro, claro que es muy bueno ir a ver de cerca esa burocracia…solo para estar imnformado, además te cuento que en ese molote estaban las ucranianas más lindas que haya fabricado Ucrania, tal parece que los italianos han raptado a todas las ucranianas lindas, y tendrán italiacranitos…

  3. Yordanis_hlg dijo:

    Está buenísima esta experiencia y me llama la atención el toque de humor que llevan todos los temas. Alegran mucho (ejemplo nubedealivio); los cubanos no somos nada sin esos momentos que sazonamos con dosis humor (aunque estén bien caras la especies y aquí encontramos la dosis exacta).

  4. edel dijo:

    Si tus anecdotas y las de tus colegas que no son pocas al rededor del mundo fueran de otro modo difundidas, y las conocieran muchos ignorantes dejaran de pensar y hasta de decir que las trabas son oriundas de este pais….menos mal que tomas esto como diria Ichi deportivamente
    oye Alejo un romano en el banco de cisneros por poco que sea se rie de Orlando en roma siendo el director de los monstruos.jajajaja

  5. cuba dijo:

    seguro q yes

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