MRL-5M: historia de una epopeya (I)

Así se veía el MRL5M en su inauguración en 1997

“Entre las dificultades se esconde la oportunidad”. Albert Einstein

El 3 de abril de 1997 se inauguró el radar que serviría de maqueta experimental para automatizar y modernizar la red de radares que opera el Instituto de Meteorología de Cuba. Lo llamamos MRL-5 M (la última M de Modernizado), y fue “la punta del iceberg”, lo primero visible de un proceso muy largo y trabajoso para mantener este equipamiento funcionando al nivel de los estándares mundiales de esta tecnología. El proceso continua hasta hoy…Sigue leyendo…

Mi amigo Pedro (alias Petia cuando aquello, alias Piotr Petrovich ahora, alias Pedro Bateo siempre) contó cómo lo trasladaron de los almacenes de Pedro Pi a Camagüey; pero todo comenzó mucho antes…

Ya en 1992 teníamos una visión clara de cómo tenía que ser un radar completamente automático, en algunos aspectos más adelantada que todo lo que se había hecho en el mundo. Enunciar esta concepción nos concedió otro premio de locos, especialmente para mí, como loco y cabecilla de sueños. De nada valió que ya teníamos una serie de innovaciones funcionando en el radar MRL-5, igual a todo el mundo le parecía muy “radical” el nuevo sueño de un radar completamente automático.

Como dijo Marx: “Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento… “ Luego no nos quedaba “de otra” (como dicen ahora), que hacer un radar completamente automático y mostrárselo a todo el mundo, pero para eso necesitábamos tres cosas: componentes electrónicos, computadora, y…un radar para hacerlo.

Y he aquí que la suerte nos sonrió. La futura Central Electronuclear de Juraguá, llevaba incluido en su complejo un radar MRL-5, pero como estaba enclavada a un poco más de 30 km del radar MRL-5 del Pico San Juan (instalado en 1989), el Instituto de Meteorología, como organismo rector de la actividad vetó su instalación allí. La SEAN (Secretaría Ejecutiva de Asuntos Nucleares) pensó entonces en una ubicación en Pedro Pi, que también fue vetada por el INSMET, por encontrarse esta vez cerca del radar MRL-5 de Casablanca. La SEAN preguntó al INSMET si lo querían de pieza de repuesto, y el INSMET dijo “no” (tal vez debió haber completado la frase y haber dicho: “no, no lo queremos de pieza de repuesto, lo queremos para remplazar a un radar más viejo”). El caso es que la provincia de Ciego de Avila pidió a la SEAN el radar y la SEAN se lo concedió, y para hacer prevalecer la cordura, la Dra. Rosa Elena Simeón (Presidenta de la Academia de Ciencias de Cuba), tuvo que crear una Comisión Gubernamental que dictaminó que no hacía falta un radar meteorológico en la provincia de Ciego de Avila, y definitivamente, el radar MRL-5 “de la discordia” pasó al INSMET.

El Laboratorio de Desarrollo Técnico (Waldo, Ramoncito y yo) le pidió al Director del INSMET que nos diera ese radar para montarlo (hasta ese momento los radares en Cuba habían sido montados por sus fabricantes) en una variante automática y botar definitivamente numerosos bloques del radar original. No sé si fue porque pensó que “total, los rusos no respondieron la solicitud para montar el radar, por tanto no se pierde nada conque lo intenten ellos”, o si fue porque ya habíamos discutido bastante y con eso “hacíamos las paces”, o si simplemente pensó que definitivamente estábamos locos y ya se nos pasaría, el caso fue que dijo “SÍ” y nos concedió el radar. Ya teníamos un radar donde probar todo sin interrumpir el servicio.

Ya saben cómo lo trajo Pedro Bateo con Osmel hasta Camagüey…

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Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
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2 respuestas a MRL-5M: historia de una epopeya (I)

  1. Yordanis_hlg dijo:

    Es grande poder participar en historias así. Todos los que de una forma u otra han participado en empresas como estas, guardan con orgullo esos recuerdos, para siempre.
    Sería muy bueno y me gustaría que si es posible se contaran aquí las historias de cada uno de los radares, cómo llegaron a su ubicación y anécdotas interesantes que sabemos que siempre las hay.
    Sigo leyendo…

  2. edel dijo:

    Donde esta Pedro que no se deja ver.

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