Wakabayashi San

Tenemos 3 radares en Cuba de fabricación japonesa. Entraron a Cuba en 1973, por un proyecto de la Organización Meteorológica Mundial, y fueron producidos por la firma Mitsubishi. Para orgullo nuestro son los únicos tres radares de ese modelo (RC-32B) que se mantienen funcionando. Están ubicados en: La Bajada, en la península de Guahanacabibes, cerca del extremo occidental de Cuba, es decir cerca del Cabo de San Antonio, otro en Punta del Este, en el Este (valga la redundancia) de la Isla de la Juventud, en medio de la nada, a unos metros de una hermosísima playa vírgen, y el otro está ubicado en Gran Piedra, cerca de la ciudad de Santiago de Cuba.

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Pero mi objetivo no es hablar de los radares en sí mismos, sino de la cortesía japonesa que siempre he admirado, al igual que admiro las artes marciales japonesas, las katanas y otras cosas que no viene al caso. Sí, probablemente sea que vi muchas películas de Toshiro Mifune, y de Zato Ichi, el esgrimista ciego.

Hace ya más de 10 años, dos representantes de la firma Mitsubishi manifestaron su deseo de visitar “sus-nuestros” radares y a mí me tocó junto a otros colegas acompañarlos. Se llamaban Masaru Wakabayashi San y Midori Makino San (San quiere decir señor), al principio en mi ignorancia y exceso de cortesía les decía Mr. Wakabayashi San y Mister Makino San, pero Wakabayashi San, me explicó que era redundante.

"Me gusta" en Facebook en japonés

Los japoneses hacen una reverencia para saludar, pero también la hacen para agradecer, o mostrar que les gusta algo, y eso me ha llevado a pensar que Facebook en japonés pondrá un símbolo como el que inserté en la izquierda. Es pura especulación de parte mía, así que no se guíen por eso…puede ser que el símbolo sea en negro, yo lo hice en rojo y blanco guiándome por los colores de la bandera. Nada, soy fantasioso.

Wakabayashi San me confesó que en todo Mitsubishi él era el único especialista que quedaba que con conocimientos de este tipo de radar, y por lo que hablamos pude apreciar que realmente conocía muy bien el radar. Puedo colegir que ya en Mitsubishi no queda ningún especialista en este tipo de radares porque la última vez que hablamos me escribió desde otra firma en Korea.

Hablando de cortesía, Wakabayashi San estaba encantado con los dos radares que visitamos y por la excelente conservación técnica y de la apariencia del equipamiento. Cuando iba por 1024 reverencias perdí la cuenta.

Quiero creer que las reverencias que hizo a nuestros-sus radares eran genuinas muestras de alegría y regocijo por el esmero que habíamos puesto en mantener esta técnica. Lo creo porque realmente yo también pienso lo mismo, que haber mantenido estos radares funcionando y en buen estado de conservación es una tarea titánica. En el momento que hicimos esa visita nuestros radares japoneses aún no estaban modernizados y automatizados como ahora. Perdonen que exprese una pequeña duda, pero bueno…les contaré y ustedes sacarán sus propias conclusiones…En uno de los lugares donde desayunamos, de cuyo nombre no me quiero acordar, los lugareños nos sirvieron: refresco de mermelada de fruta bomba, pan y mortadella. Tal vez pensaran en adornar con colores que a los japoneses pudieran agradar, pero el pan tiraba para negro y la mortadella para el verde, en tanto el refresco mostraba un color anaranjado turbio. El refresco era de mermelada dulce a la que le habían agregado más azucar (tal vez para tipificar nuestra industria nacional). A pesar de que les confieso que a mi no me gustó mucho el desayuno (pero me lo comí todo porque yo no soy melindroso), los japoneses lo comieron y tomaron todo, y lo más importante y ese el motivo de mis recelos…hicieron miles de reverencias dando las gracias…hummm…o ¿sería dolor de estómago?

Bueno, no vale la pena pensar en ese desayuno  El radar de La Bajada sacó la cara por la gastronomía cubana y nos sirvieron una deliciosa comida a base de pescados pescados (valga la redundancia) por los propios operadores del radar de La Bajada, y allí las reverencias de los japoneses también fueron numerosas, luego puedo colegir que tal vez la reverencia también es una muestra de asombro (o de dolor de estómago?).

El caso es que ya modernizados, los 3 radares japoneses siguen mirando al Sur, y defendiendo  valerosamente nuestro territorio de los ataques de los huracanes, como hizo el de Punta del Este que se paró “bien plantao” frente a Gustav, y puedo afirmarle a Wakabayashi Sama (una forma aún más respetuosa de decir señor) que seguirán funcionando por los años de los años…

 

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Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
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