Los dos NCAR y el despiste…

ncarHace ya casi 14 años tuve la oportunidad de visitar el Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (NCAR, siglas en inglés de National Center for Atmospheric Research) de los Estados Unidos, ubicado en el pueblito de Boulder, Colorado, y que tiene a las Rocosas de fondo permanente.

Esto me ocurrió gracias a la “confabulación” de relevantes científicos, que además son excelentes personas como Isztar Zawadzki, Rit Carbone, Jeff Keeler, un poco de ayuda de una persona de la Organización Meteorológica Mundial, y un poco de financiamiento del propio NCAR, y la buena voluntad de mi Director General Tomás, y la venia de la Oficina de Intereses de los EE.UU en Cuba que me concedió la visa 5 meses después (sí, debía llegar para el montaje del radar S-Pol para el experimento STEPS y casi llego para el desmontaje, pero en fin, llegué). Esta visita formaba parte de mi sueño (cumplido) de visitar los laboratorios y centros más importantes en el mundo de los radares meteorológicos.


Best-Western-Golden-Buff-Lodge-photos-Exterior-ExteriorDespués de muchas peripecias que contaré en otros posts, llegué a Boulder, Colorado, una noche lluviosa. Me recogió Dana Knoetgen al otro día en el motel Best Western Golden Buff, donde había llegado por mi cuenta (Camagüey-Habana-Cancún-Dallas-Denver-Boulder-Golden Buff) (aquí debo aclarar que Dana enseguida se dio cuenta cuál era mi habitación, porque en estos moteles del oeste, la gente parquea el carro junto a la puerta de su habitación, la mía…estaba vacía, sin carro, porque a todas estas debo decirle que no viajé en carro, sino en avión, porque mi carro andaba mal de gomas) y me llevó a NCAR, en una breve visita donde me recibió Jeff Keeler. Dana me habilitó una oficina (la que usa Richard Doviak cuando visita NCAR, es decir que estuve unos meses allí sentado con el nombre de Richard Doviak, todo un honor, aunque fuera de impostor), me llevó al banco a cobrar un dinero, y me mostró la computadora que usaría en la oficina de Doviak, aclarándome, que para cuando yo viniera la próxima vez, tendría nombre de usuario y contraseña lista, y me permitió pasar un correo a Cuba desde su máquina, dándole a conocer a mi gente que ya estaba en las “entrañas del monstruo”.

SPol2Al otro día partimos para el radar S-Pol, ubicado en un maizal (es muy curioso que en aquellos estrechos caminos vecinales de tierra HABÍA SEÑALES DE TRÁNSITO: curva a la derecha, curva a la izquierda…) a más de 600 km de distancia de Boulder. Dos días por allá acribillando a preguntas a los técnicos del radar bastaron para que me emplumaran patrás, y le dijeran a Keeler: ya no podemos responderle, hace preguntas muy complicadas, y yo insistí que no, que las preguntas eran simples, que lo complicado debían ser las respuestas, pero en fin…para Boulder de nuevo.

Me dejaron a las 12 de la noche en casa de una señora donde me habían alquilado en Boulder, pero sucede que venían una pila de días feriados por el 4 de julio. Keeler había salido de viaje y yo no sabía cómo llegar a NCAR. Louise, mi casera, una señora de 76 años, me dijo –no te preocupes, yo corro con un señor que creo que trabaja ahí– (sí incrédulos lectores, la señora CORRÍA, si, campeona de Masters), pero bueno, Louise merece un post aparte.

shutpic1El caso es que sí, me averiguó. Me dijo vas al supermercado de Table-Mesa (sí, como si no fuera lo mismo Table que Mesa) que se llama King Soopers, por allí pasa un vancito que tiene el logo de NCAR, y te lleva pallá, es para los empleados.

DespiteNCARking-soopersDicho y hecho, mi primer día de trabajo me paré en el lugar que me explicaron (lugar marcado con el número 1) antes de las 7 AM, llegó el vancito, obviamente y sin dudas el de NCAR, pregunté– esto va pa Futjíl?…y no, me dijeron– no, no vamos pallá. Esperé a la media hora otra vez, otra vez pregunté, otra vez la misma respuesta. A la tercera (sí amables lectores, a la tercera va la vencida), el tipo se dignó (o se encabronó vaya Usté a saber) a explicar a este ígnaro visitante (ese era yo) que el vancito pa Futjils se cogía allá–y me señaló pal otro lado de la calle (posición marcada con un 2 en la imagen), como quien dice: no comas tanta m… y no jodas más con lo mismo, y aprende que yo no soy eterno (bueno, eso no se como se dice en inglés, pero yo reconstruí el párrafo basándome en mis experiencias con choferes en Cuba)

foothills2400OLYMPUS DIGITAL CAMERASip, aprendí, resulta que NCAR no es un solo lugar, son dos edificios: Mesa Lab (la foto más a la derecha) y Foothills Lab (bueno, claro, la otra ¿no?). A mí me tocaba ir a Foothills Lab, que era donde había estado el primer día de mi estancia en los Estados Juntos, pero como me llevaron y me trajeron, pues ni sabía para dónde caminar. Pero, como ya están acostumbrados mis estimados lectores, mis peripecias no terminaron ahí. Averiguar como llegar hasta Foothills Lab era solo el comienzo.

En NCAR no me esperaban, el primer día me había recibido la eficiente secretaria Dana Knoetgen, pero ahora no estaba Dana, ni mi anfitrión el ingeniero-científico Jeff Keeler. En la entrada de la institución se encargó de decírmelo la guardiana, una señora que debe haber sido campeona de artes marciales mixtas UFC en categoría superpesada, y para más desequilibrio de la situación ella portaba una tonfa y un spray y yo andaba con espejuelos que si no…. Visto eso yo comprendí alto y claro que yo no era esperado, lo comprendí enseguida porque soy muy sagaz, ni siquiera le pedí que me lo repitiera, que las palabras en inglés sobraban, el lenguaje corporal era claro.
Esperé un poco como quien espera un vaso de agua fría en medio del desierto, o una guagua para el Náutico alas 11 PM, y mi mejor cara de lástima en inglés, y al rato me preguntó que a qué división yo iba (me dio deseo de decirle que yo era de apenas 63.5 kg, y ella de más de 100, pero me pareció que no le iba a gustar) le dije –Atmospheric Technology Division, Radar Group. Hizo unas cuantas llamadas y me tiró una foto para hacerme un pase (pero no me lo dió), luego me hizo subir para que me recibiera la Administratriz, la muy amable y eficiente Peggy Taylor, que ya me conocía de los 3 mil e-mails que habíamos intercambiado previo a mi llegada, pero que no estaba el primer día que estuve en NCAR. Haciendo una de mis habituales disgresiones que tanto incmodan a mis pacientes lectores, les diré que en el 2003, Peggy recibió un muy merecido premio en NCAR por la coordinación administrativa de varios experimentos de campo muy dificiles de lograr, y yo diría que más dificil de lograr fue coordinar mi viaje a NCAR y no lo mencionaron entre los motivos del premio, pero bueno, me alegro que le dieran el premio. Peggy no sabía qué hacer conmigo, según ella yo debía estar en el radar. Yo, condescendiente le expliqué que ya yo “tenía una oficina” (la de Doviak), y que debía tener una clave y un nombre de usuario junto a la computadora, como en efecto ocurrió (ya les digo, Dana era muy eficiente). Peggy es una persona de origen eslovaco, y conversamos mucho sobre la cultura eslava, y se interesó por mi experiencia moscovita. Mis nunca bien ponderados lectores no deben olvidar que el “pase” (el solapín, el badge abrepuertas) se quedó pendiente después que la versión femenina de Rambo me tomó la foto.

OrlandoelbutinAsí pues me vi en NCAR (y mis siempre apreciados lectores también me pueden ver en la foto a la izquierda, y sip, antes que pregunten…todavía tengo esa camisa, y me gusta mucho), en la oficina de Doviak, sentado en una computadora con un acceso de fenomenal rapidez a Internet y … completamente solo. Mi anfitrión Keeler, se había ido a una conferencia en otra parte del mundo y demoraría más de un mes. La gente allí, muy amable, pasaban, saludaban con sonrisas de oreja a oreja, y seguían de largo. Realmente…no sabía que hacer, pero siempre he sido emprendedor y esa sensación de soledad me duró solo la mañana. Me “bajé” los informes de investigación del grupo de radar de los últimos dos años, los imprimí en aquellas superimpresoras a color (en las más mala me dijo el informático, si no es de mucha importancia, no les puedo decir cuan mala era la más mala, porque no era mala na), y me puse a estudiarlos a fondo (a los informes, no a las impresoras ni a los informáticos). No bien me estudiaba un resultado, buscaba al líder del equipo, me presentaba, y allá van mis consabidas retahilas de preguntas hasta que veía que mi interlocutor desfallecía. Así hice durante más de un mes. Nunca ninguno me dijo ven mañana o después, dejaban lo que estaban haciendo y me atendían. Todos respondieron amablemente mis preguntas hasta donde sus conocimientos se lo permitían (que siempre mis preguntas lograban determinar muy bien la frontera entre lo que sabía la persona y lo que le quedaba por investigar).  Cuando llegaba a este punto venía la invariable recomendación: pregunta a Keeler, pregunta a Frush,  o pregunta a Lutz, según fuera el tema.

Claro está, esas fueron mis “últimas víctimas”. Cuando llegué a Lutz (Jonathan Lutz, el ingeniero principal del grupo), me llevó de nuevo al radar, cerrando el ciclo y enseñandome en la práctica lo que no logré averiguar en la primera visita. Estuvimos dos días en el radar hasta que ambos agotamos, yo mis preguntas y él sus sugerencias.

Con Charlie Frush también fueron varios días de diálogos, tocamos infinitos temas, solo parábamos para él chequear de cuando en cuando unos cálculos en la computadora, para ver si ya habían arrojado un resultado pues llevaban 17 días corriendo.

pg_getfileEl último fue Keeler (a la izquierda introduciendo a un grupo de niños en los misterios de la Ciencia), lider, junto a Passarelli, de la comunidad científica en cuanto a procesamiento de señales. Tuvimos poco tiempo, él tenía que partir de nuevo y yo tenía muchas preguntas para él. Lo primero que me dijo fue –tienes las puertas abiertas aquí, has causado un tremendo impacto, has metido en aprietos con tus preguntas a todos, pero eso está muy bien, muchos creían que habían alcanzado el límite, y con tus preguntas le situaste el límite de nuevo en el horizonte. Vuelve cuando quieras (y yo pensé cuando me resuelvan el dinero, la visa, el pasaje…nunca más me han dado visa a EE.UU. La he pedido en 3 ocasiones y nada, debe ser que me excedí haciendo preguntas, yo sabía, hay personas que me critican que soy muy exagerado).

Yo tenía un financiamiento para 6 meses, me marché antes de los 2 meses, ya había cargado las baterías para unos cuantos años hacia adelante.

awards3 (1)A la izquierda una foto en el momento que galardonaban al staff que hizo el radar S-Pol, y donde aparecen muchas de las personas que menciono. No puedo menos que agradecer a Dana y a Peggy por sus numerosas atenciones, y haberme facilitado la logística. A Charlie Frush por haberme introducido en el procesamiento de señales en tiempo real en MATLAB, y por el uso del interfaz gráfico, que inspirado en él, aprendí a dominar un año después; a Richard Oye por sus consejos sobre el software y el formato de los datos de radar; a Joseph VanAndel por las largas charlas sobre software de procesamiento secundario, y por haberme introducido al Python, que nunca he usado personalmente, pero que actualmente aliento a usar en los más jóvenes incluido mi hijo (claro, en aquel momento el Python estaba incipiente, hoy ya tiene tremenda fuerza); a Jim Wilson por su explicación sobre el AutoNowcaster y la detección de tormentas en general, a Tammy Weckberth por haberme enseñado a identificar un tornado en la pantalla del radar (y habérmelo mostrado en vivo, dice ella que para ella fue también su primera “presa”, cuando salimos y se tiró la foto le sugerí que levantara el pie sobre la presa, para que quedara como el cazador sobre la “fiera” muerta) y también por las conversaciones sobre la convección y sus modos de detección temprana; a Jonathan Lutz por todos los consejos prácticos, y las largas conversaciones teóricas y prácticas sobre todos los asuntos del equipamiento de radar; a Eric Loew y Mitch Randall por aclararme numerosas dudas sobre el receptor-digital/procesador de señales del que ellos fueron pioneros; a Cathy Kessinger por sus explicaciones sobre el Clasificador Fuzzy de Ecos; a Jothiran Vivekananda, por nuestra breve pero fructífera conversación sobre la microfísica y las señales de radar; a Wen Chau Lee por la también breve, pero informativa conversación sobre el uso del radar para el seguimiento de huracanes, a oe Vinson y los muchachos del equipo de informáticos que me dioron un servicio de excelencia, a Leslie la bibliotecaria, a quien tuve en jaque todo el tiempo pidiéndole libros y más libros, algunos estaban en la otra sede, en Mesa Lab, y ella los hacía traer para mí, además, cuando se iba, cerraba la puerta principal y me decía –sal por detrás y déjame una notita con los libros que te llevas para la casa (así “conocí” el libro de Rinehart). En fin, seguramente se me queda mucha gente a quien agradecer, fue una experiencia revitalizadora. Doce años después, la inauguración de nuestro radar Doppler tuvo muchísimo que ver con aquella visita.

Y retornando al badge (el solapín, el pase, el abrepuertas), me lo dieron como a la semana, sí, la señora de la UFC. Días antes Peggy me preguntaba que cómo hacía para pagar en las guaguas, yo creí que se refería al vancito (allí no cobran, ese es “transporte de trabajadores”) y no le hice mucho caso, la conversación se quedó en el aire. En las guaguas del transporte local… nada, yo no cogía guaguas porque valían 1 USD, y eso para mí era una millonada, yo caminaba porque era un pueblo chiquito. Un fin de semana, alentado porque el pasaje era fri, me fui hasta Denver, y paseé por la ciudad, pero el regreso no era fri y tuve que pagar 9 USD!!!! Ya casi terminando mi estancia, conversando con una estudiante puertoriqueña (Yarice Rodríguez), ella me dijo — he paseado cantidad, incluso fuera de la ciudad, excursiones al Cañón del Colorado, al Parque Nosecual, en fin…yo le dije –no, yo no he paseado mucho, estoy ahorrando, ella me dijo –ah, que pena, mira mi pase tiene un sellito (cuño) que me permite viajar GRATIS POR TODO EL ESTADO DE COLORADO, entonces miré mi badge…que también lo tenía…

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Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
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Una respuesta a Los dos NCAR y el despiste…

  1. Luis Mompié dijo:

    Pero doctor, para la próxima pregunta para que sirve el sellito en el pase, para así poder pasear gratis…

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