El Laboratorio de Desarrollo Técnico

MVC-004SParece como si fuera ayer, y ya cumple 25 años. Yo quise ser investigador desde que comencé a trabajar en Meteorología en 1981 . Una, porque ganaba más que como ingeniero de servicio, y otra porque sentía una natural inclinación a las tareas de investigación. Sin embargo el camino no fue fácil, al principio todo pareció muy simple: graduado con los máximos honores (Summa Cum Laude dicen en algunas universidades), con una patente en la Unión Soviética y varios artículos publicados…parecía expedito el camino…pero nada, no fue hasta 1986 que “conseguí” una plaza de investigador. Bueno, como siempre, estoy desvariando. El problema es que en diciembre de 1989 me cortaron “el agua y la luz”, es decir, un funcionario “facultoso” cerró mi plaza de investigador.

Bueno, dicen que Dios aprieta pero no ahoga. Justo cuando cerraron mi plaza de investigador, la Dra. Rosa Elena Simeón Negrín, a la sazón Ministra del CITMA, decidió recompensar mis grandes esfuerzos y mis modestos logros (HERMES entre ellos), y me concedió CINCO plazas de investigadores para fundar lo que dimos en llamar El Laboratorio de Desarrollo Técnico. Oficialmente el segundo integrante fue Waldo Vázquez Soto que entró a trabajar con nosotros el 15 de enero de 1990, Día de la Ciencia en Cuba (claro, el primero fui yo, que salté de mi plaza de investigador que se hundió hacia mi nueva plaza de investigador que me dieron con apenas 15 días de naufragio, como quien salta de un témpano de hielo hacia un barco que lo recoge). Un tiempo después se incorporó Juan Ramón Rovirosa Estenoz, y de ahí vendría la pléyade de “mostros” actuales, incluyendo a los que están “incubándose” ahora. Hace mucho el Laboratorio dejó de ser “camagüeyano” para ser cubano: muchas personas han contribuido a lo largo y ancho del país.

Chismes aparte, la Dra. Rosa Elena vio venir antes que nosotros lo que se nos avecinaba: el deterioro tecnológico de nuestros radares producto de la pérdida de nuestro abastecedor de piezas de repuesto, es decir la Unión Soviética que sucumbía. Téngase en cuenta que ya a nuestros radares japoneses les poníamos piezas rusas e íbamos tirando con eso. Por tanto nos quedamos sin piezas para los rusos y para los japoneses.

El mandato de Rosa Elena fue claro: quiero que el Laboratorio de Desarrollo Técnico sea la punta de lanza de la innovación tecnológica dentro del Instituto de Meteorología—nos dijo ella– ustedes están destinados a proporcionar las soluciones para la sostenibilidad de los radares y tal vez de otras tecnologías, y en un futuro no lejano jugarán un papel importante en nuestra región. Ella no llegó a ver la proyección internacional que fuimos adquiriendo, pero eso fue lo que soñó para nosotros que estábamos entre “sus locos favoritos”.

La primera encomienda no se hizo esperar: en la inauguración del Centro de Ecosistemas Costeros de Cayo Coco, al pasar Rosa Elena por el área de meteorología vio un receptor/impresor de radio facsímil, consistente en dos grande equipos. Ella hizo el comentario de que seguramente existirían soluciones más modernas y elegantes. El Delegado del CITMA en Camagüey, Rodolfo Falloh, no dejó pasar la oportunidad y aceptó el desafío a nombre del Laboratorio. Dos meses exactos después la primera versión de MicroFax funcionaba en Cayo Coco (y funcionó muchos años más hasta que desaparecieron las transmisiones de radiofacsímil en este mundo nuestro tan satelizado). Consistía en una computadora con una tarjeta dentro, que visualizaba los mapas meteorológicos y las imágenes de satélite. No fue gran cosa, ni estaba relacionado con los radares; pero fue el trabajo que marcó lo que sería el sello de calidad y rapidez distintivo del Laboratorio.

logo VestaLuego vendrían otros trabajos de complejidad ascendente: El Operador Automático de los radares, El Sistema RADEX, El Sistema ARGOS, ambos aumentando la complejidad del grado de automatismo del radar, hasta llegar al Radar Automático MRL-5M, que fue la mayoría de edad: un radar completamente automático, diseñado por el Laboratorio que ya empezaba a conocerse por las siglas LADETEC, incluyendo el montaje completo de un radar desde cero. Con esto llegaría nuestra marca comercial VESTA, y todo el software y hardware registrado bajo su égida.

Red_RadaresUna vez hecha la maqueta del radar automático vino la automatización industrial de los radares rusos, y más tarde de los japoneses: Pico San Juan (2000), Casablanca (2001), Punta del Este (2002), La Bajada (2005), Pilón y Gran Piedra (2006) para completar la automatización y modernización de toda la red. Una vez automatizados y conectados a Internet se procedió a la informatización de la red: automatización del procesamiento, transmisión y visualización de la información de radar.

DSC03621Otro trabajo importante fue el montaje del radar de fabricación alemana Meteor-1500S en Holguín…sin entrenamiento ni información previa del fabricante, y que se ejecutó en tiempo récord, para hacer posibles las campañas de lluvia Provocada cuando la terrible sequía del 2004-2005 azotó la región oriental.

DSC04977Por último en el 2012 se inaguró el prototipo de radar Doppler cubano, completamente diseñado y construido por LADETEC, una encomienda directa del Comandante en Jefe Fidel Castro. Muy pocos países pueden contar con radares meteorológicos de última generación pues son extremadamente caros, muchos menos pueden blasonar de dominar el know-how de diseñar y construir un equipo semejante.

Pocas instituciones (incluyendo a los 3 grandes fabricantes de radares) cuentan con un palmarés tan distinguido como el del Laboratorio de Desarrollo Técnico. En el año 2006 al colectivo le fue entregada la distinción más alta de la ciencia cubana: la Orden Finlay, colofón de una larga serie de premios y distinciones que honran el trabajo esforzado de muchos compañeros.

El trabajo no se detiene, día a día este colectivo continua generando soluciones para el sostenimiento de los radares, y aumentando la informatividad de las imágenes que estos proporcionan, y ya nos dispersamos por los países de la región que solicitan nuestra ayuda.

 

 

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Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
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Una respuesta a El Laboratorio de Desarrollo Técnico

  1. Luis Enrique Bisbe Sifontes dijo:

    Orlando cada vez que leo tus comentarios aprendo mas de la historia de los radares es bueno que se comente y se escriba, para que quede registrado para las nuevas generaciones , que vean los sacrificios y las innovaciones que con pocos recursos se lograron y se logran hacer , gracias una vez mas por toda su experiencia al servicio de la ciencia y en este dia las felicitaciones a todos los que hacen ciencia de una forma u otra.

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