Full English Breakfast

No hay nada como la inercia mental. He leído por ahí que encierras un grupo de animales, rodeados por una cerca que no les permita salir, durante un tiempo, luego quitas la cerca y ellos se mantienen dentro del perímetro, aunque ya no haya cerca. Así nos pasa a los humanos, establecemos costumbres, o nos la establecen, y actuamos en consecuencia, extrapolando nuestras reacciones a otros entornos. Ni siquiera intentamos probar, actuamos por inercia de la misma forma que lo hemos hecho siempre. Con razón dicen quel «el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra». En fin, queridos lectores, como siempre estoy divagando, si no es de animales de lo que yo quiero hablar. Por la foto se darán cuenta que hablaré de mis «mostros» de los radares.En el 2008 tuve la oportunidad única de viajar a Inglaterra con 4 de mis mostros: Arturo, Luisi, Roberto y Leonardo. Y digo única no porque fuera la única vez que estuve en Inglaterra, ya yo habia estado una vez con Arturito cuando el enredo con las brujas de Devon, y estuve una vez más, solo, cuando me sucedieron los incidentes que segurante mis lectores conocen. Fue única porque es la única vez que he podido salir de Cuba con más de uno de ellos.

El caso es que llegamos al pueblito de Exeter donde radica Met Office (ya conocen mis lectores de los «problemas» de transporte que hay allí). Salimos de la estación de trenes y le fuimos parriba al hotelito más cercano (Great Western Hotel), justo frente a la estación de trenes Saint Davids, que ya era tarde y no nos íbamos a poner a buscar casa de renta a esa hora. Como yo soy el negociador por excelencia, negocié el lío del precio y las condiciones y nos alojamos. Pregunté explícitamente si el desayuno estaba incluido, y la muchacha me dijo:–yes, full English Breakfast available. No se diga más, pagué y nos alojamos. Había Wi-Fi free así que cada uno corrió a reportarse con su familia, pero ya Roberto se había adelantado y se había sentado en el bar a coger Wi-Fi fri y a tomarse una laguer, pa justificar la Wi-Fi, que no se vayan a pensar que Robert es un tomador profesional.

Aquí debo hacer un paréntesis para que mis lectores cubanos sepan qué es Full English Breakfast. Literalmente quiere decir desayuno inglés completo (véanlo en la foto). Eso consistía en huevo frito, un salchiconcito pequeño, una cucharadita de frijoles blancos, una lasquita de tomate medio hervido o algo así, una cucharadita de hongos, un juguito de algo, té o café a elegir, un par de tostadas (pan blanco o negro a escoger), y para echarle al pan: mantequilla y varios tipos de mermeladitas de frutas (que se tomaban libremente junto a algunos cereales que para mi gusto eran tipo alpiste). Por doquier que fuimos el desayuno era lo mismo, el de la foto esa fue ya en una casa de renta.

Al día siguiente fui el último en bajar. Cuando llego al restoran, estaban todos pálidos y aterrorizados, petrificados, no respiraban. Habían entrado a desayunar y en las mesas había un perro cartel que decia: Full English Breakfast: 6.70 Lbs. Es decir, casi 13.40 dólares, , casi 335 ladrillos en las Tunas (calculaba Leonardo que estaba en construcción en aquel entonces en casa de la suegra en Las Tunas). Se habían sentado en el restorán pero no se movían, una camarera le trajo el desayuno a Robert y este negó categóricamente haberlo pedido, y la camarera que sí, que Usted lo pidió, y Robert que no. Leonardo embarajaba y comía de los alpistes disponibles fri. Yo llego y les digo:–pero serán bobos, si el desayuno es fri, y ellos que no, mira esos cartelitos en las mesas. Deben haber cambiado al administrador y hoy no está el de ayer–aventuraba Arturo. Luisi que no, que eso de fri era el turno de ayer, el turno de hoy …mira los carteles en las mesas…a lo mejor fue que le caiste bien a la jevita de la carpeta de anoche, pero hoy está otra que no te va  apoyar.

Yo, muy seguro de mi mismo, como todo un gentleman inglés, me senté y pedí el desayuno (cagao por dentro, pero tratando de levantar la moral de la tropa), en lo que venía la camarera pa embarajar el nerviosismo que me embargaba me puse a leer un periódico local. No entendí si el periodico decía que los ingleses habían tomado la Habana o que los habaneros habían tomado Inglaterra. Me trajeron el Full English Breakfast. No me comí los honguitos porque no me gustan, y pensé que tal vez me serviría para «luchar» un descuento en la cuenta si sucedía lo peor. Y na, terminé mi desayuno, y le pregunté a la camarera: –How much should I pay? –Y ella sonriente: –no, está incluido en el en el pago del hotel.

Y yo radiante, como quien jamás dudó de nada les dije: –se jodieron por no hacerme caso. Bueno, en honor a la verdad, ya yo tenía mi práctica con la comida plástica, por eso no debo alabarme mucho. Nos fuimos pal trabajo, yo a full injection y ellos a base de alpiste. Sí amigos lectores, así de extraño es el mundo exterior. Al final, nosotros somos un equipo unido, como Dartacan y los Mosqueperros, con uno que desayune, todos están bien. Uno para todos y todos para uno.De cualquier modo, en Met Office nos daban buenas meriendas.

Como siempre, los quiere, Mat el Viajero

 

Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
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