Los monstruos que ya no están: Núñez

Nuñez_Radar_Meteorlogia_Cuba

El ingeniero electricista, Doctor en Ciencias Técnicas Orlando Núñez Russis fue una figura cimera en la Meteorología en Cuba. Aprovecho hoy, 12 de octubre de 2020, cuando se cumplen 55 años de fundado el Instituto de Meteorología, para recordar algunos de los aportes de quien tanto hizo por los radares meteorológicos y toda la institución.

No soy el más indicado para hablar de Núñez; pero ya que no veo a los indicados pronunciarse, pues al menos compartiré mis no muy abundantes recuerdos sobre él.
Yo conocí a Núñez en 1982, pasaba él por el aeropuerto de Camagüey y el ingeniero Aguiar, que estaba haciendo una estancia con nosotros para temas del recién llegado radar MRL-5, me sugirió que fuésemos al aeropuerto para que Núñez me conociera. El próximo encuentro fue en La Habana.

En mis vacaciones de 1983 me llegué a curiosear la sede del Instituto de Meteorología. Núñez me recibió y conversamos largamente. Contestó amablemente todas mis preguntas y a su vez quiso escuchar mis puntos de vista. Núñez era (hummm, me cuesta trabajo escribir en pasado) un excelente interlocutor; pero…había que estar muy atento. Núñez poseía una vasta cultura y gustaba de expresar sus puntos de vista con una sutil ironía (en la foto que me dio su hija puede verse muy bien la expresión pícara del rostro que solía poner en estos casos).

Núñez tenía una habilidad singular, él ENTENDÍA las cosas de forma simple. No es solo que las explicara de forma simple, sino que su percepción de las cosas tenía siempre un enfoque simple, desnudaba la esencia de cosas técnicas complejas, y por supuesto, las transmitía de una forma sencilla y asequible para todos. Y aclaro que no es que él tuviera una concepción simplista. No, él era capaz de explicar cualquier asunto con la complejidad matemática necesaria.

Núñez era (y me sigue costando mucho trabajo hablar en pasado de él) un hombre carácter jovial. Nunca lo vi realmente enfadado. A veces lucía ligeramente molesto y uno se daba cuenta porque se ponía sarcástico. Nunca lo vi discutiendo airadamente con nadie. En las discusiones siempre apelaba a la razón y al convencimiento.

Aun sin proponérselo Núñez tuvo gran influencia en mi formación como ingeniero de radar. El día que lo dije se asombró, porque habíamos tenido poca interacción directa. Si embargo, yo había estudiado cuidadosamente la forma en que había organizado el servicio técnico de los radares y le había hecho numerosas preguntas para complementar mi percepción. Inicialmente Núñez organizó el servicio técnico a los radares japoneses; luego trató de implantarlo en los radares rusos. Digo que trató porque no se mantuvo de jefe el tiempo suficiente para lograrlo, lamentablemente. En mi percepción nunca tuvo un sustituto con su pericia organizativa y su erudición técnica de tan amplio perfil. Lo digo sin demeritar a los valiosos compañeros que les ha tocado continuar al frente de esta actividad.

Núñez era un hombre muy educado, se vestir elegante e impecable. Así lo recuerdo a lo largo de los años, hasta la última vez que lo vi en el radar de Casa Blanca, no hace mucho. Lamentablemente, una vez jubilado la institución no le dio más oprtunidades. Cuantas veces me preguntaron dije que sí, que sería de enorme utilidad para el Servicio de Vigilancia Meteorológica por Radar contratarlo. De hecho, Núñez fue su iniciador y principal impulsor, aun después de no tener ningún cargo, desde su puesto de investigador hizo valiosísimas contribuciones.

Cuando logré escribir mi tesis de doctorado me vi en dificultades, no solo porque no tenía tutor, tampoco conseguía oponentes. Hablé con Núñez porque se requería un oponente de la institución. Se mostró algo reticente, no le gustaba el papel de oponente. Sin embargo aceptó, lo hizo muy bien. Fue un oponente sagaz e incisivo; pero moderado. Siempre le estaré agradecido por haber aceptado. Nadie como él para entender mi tesis.

Núñez estuvo un par de años al frente del Instituto de Meteorología para que el director, Jesús González Montoto, terminara su tesis de doctorado. Fueron años difíciles. En una conversación con Núñez me comentó — mi mayor logro como director fue haber conseguido que aquellos compañeros que no habían podido terminar el curso de licenciados en Meteorología se graduaran de los Instituto Pedagógicos. Hoy parece una cuestión trivial, pero fue un reclamo de algunos compañeros que se quedaron en el «limbo» de Meteorólogos de Nivel 2, algo que era más que técnico medio; pero no llegaban a nivel superior. En aquella época en los cursos para trabajadores de los Institutos Pedagógicos solamente estudiaban personas que ejercían como profesores en los distintos niveles de enseñanza. Yo pienso que tuvo muchos otros logros; pero era una persona muy modesta. Otros tal vez puedan comentar mejor que yo.

En el año 2001 nos visitaron 2 representantes de Mitsubishi, que insistían en ver «sus» radares RC-32B. Me tocó acompañarlos a los radares de La Bajada y Punta del Este. En 1972 Núñez había estado en el entrenamiento en fábrica que se impartió antes que se montaran los tres radares RC-32B en Cuba. Masaru Wakabayashi, uno de los dos visitantes, el último hombre de Mitsubishi que conoció estos radares, recordaba a Núñez y me dio su opinión: un ingeniero brillante y talentoso. Me dijo — no me extraña que 28 años después estos radares, los únicos que quedan en el mundo de esa generación, estén tan bien conservados, se ve la obra del ingeniero Núñez. Lamentablemente no fue posible coordinar un encuentro entre ellos.

Yo podría agregar, que hoy, cuando el INSMET cumple 55 años y los tres radares RC-32 cumplen ya 47 años y continúan funcionando, la obra del Dr. Orlando Núñez Russis continua vigente.

Gracias Doctor Núñez, sus aportes fueron innumerables, en los radares y en toda la Meteorología, a Usted lo recordaremos por siempre como un fundador e inspirador de una gran obra que es el Servicio de Vigilancia Meteorológica por Radar.

 

 

Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
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Una respuesta a Los monstruos que ya no están: Núñez

  1. Grettel Trujillo dijo:

    Un hombre maravilloso, decente, amable, inteligente, de conversación siempre interesante, excelente padre. De esas personas de las que debería estar lleno este mundo. En el cielo debe tener un lugar muy especial.

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