Todos los radares caben en un grano de maíz

A lo largo de toda su vida, el Comandante en Jefe tuvo una gran preocupación por el desarrollo de la Meteorología y esta preocupación tomó mayor ímpetu luego del devastador huracán Flora en 1963. Desde su origen, la red de radares meteorológicos cubanos estuvo en su campo de visión. Hoy, 5 años después de su desaparición física, dejo testimonio de algunos momentos cumbres de su accionar en este campo.

Fidel en el radar de la Gran Piedra

Estaba recién inaugurado el radar DECCA-42 en la Gran Piedra, era el tercer radar meteorológico que se instalaba en Cuba, después del de Casa Blanca y el de Camagüey, y se aproximaba a nuestro país un nuevo huracán: Inez. El Comandante en Jefe partió para el radar de Gran Piedra y dirigió desde allí el seguimiento y las acciones para salvar vidas humanas. Este sería el bautismo de fuego de la red de radares meteorológicos en Cuba.

Radar Meteorológico MRL-5 instalado en Pico San Juan, cima del macizo del Escambray

En 1981 entró a Cuba un radar MRL-5 que se instaló en Camagüey para labores de los experimentos soviético-cubanos de incremento artificial de las precipitaciones. En 1982, comprados por el Gobierno Cubano, entraron al país dos radares MRL-5 más. Uno habría de ser instalado en el Alto del Mamey, en Pilón, Granma. La ubicación del otro no estaba clara, la idea original era Topes de Collantes, pero se descartó y comenzaron a buscarse nuevas localizaciones. El asunto se volvió una cuestión de honor para las provincias de Sancti Spiritus, Cienfuegos y Villa Clara. Los secretarios del PCC en esas provincias se lo tomaron en serio y cada uno «halaba la sardina para su sartén». El Dr. Antonio de Jesús Fernández García le escribió una larga carta explicándole al Comandante en Jefe que solo en la cima del Escambray podría tener cobertura para las tres provincias centrales. Intervino el Comandante y zanjó el asunto: el radar va para el Pico San Juan y habrá que conquistar esa inhóspita ubicación. Cuentan que luego surgió otra dificultad. Junto al radar meteorológico se instalaría una unidad de radares de la Tropas Radio Técnicas. Los militares reclamaban la cima para uno de ellos. Nuevamente el Comandante intervino: en la cima va el radar meteorológico…y allí está, desde junio de 1989 un excelente radar cubriendo casi todo el país.

Revista informativa de la TV cubana dando seguimiento al peligroso huracán Iván

Septiembre del año 2004, se aproximaba Iván (el terrible) un poderoso huracán, le había antecedido Gustav, que fue muy dañino. En uno de los largos informativos de la TV para dar seguimiento al huracán, en una pausa frente a las cámaras, el Comandante en Jefe le pregunta al Dr. Rubiera de improviso–bueno, y ¿qué más nos haría falta tener para dar un mejor seguimiento a los huracanes? Rubiera, que estaba preparado para esa pregunta contestó–un radar Doppler. Surgieron numerosas preguntas del Comandante sobre el costo, y las prestaciones de este radar. Fidel propone–lo fabricamos con los compañeros de la UCI. Rubiera, cortés pero firme–no, tenemos los ingenieros de Camagüey que ya tienen experiencia en eso, ellos lo pueden fabricar. Solo unos pocos días después el Instituto de Meteorología entraba de lleno en el Programa de Batalla de Ideas, y la fabricación de un radar Doppler se convirtió en una tarea priorizada para el país.

Inaugurado en Camagüey el 13 de agosto de 2012 el radar RD-200SX, prototipo de radar meteorológico para Cuba

Innumerables fueron las dificultades para materializar el diseño y la fabricación de un radar meteorológico Doppler. Éramos apenas un puñado de ingenieros, ciertamente con mucha experiencia con los radares; pero tratando de dominar los aspectos prácticos (los que no te explican en ningún libro) de una teoría compleja. A eso hay que sumar que más que un bloqueo era una persecución por evitar que adquiriéramos lo necesario. No obstante se consiguió, allí está funcionando desde el 2012 el prototipo. El Comandante confió en nosotros y nosotros cumplimos.

Visita del Presidente de Cuba al Centro Meteorológico de Camagüey y al Centro de Radares

Ya el Comandante había enfermado. Nunca le pudimos entregar personalmente el radar que nos había encargado. Tocó al Presidente Diaz-Canel recibirlo a nombre del Comandante y darnos nuevas y complejas tareas para extender esta tecnología a otros radares y además, imponernos nuevas metas en el campo de la informática asociada a los radares.

Inauguración de un moderno radar, prestado por Venezuela para las tareas urgentes de la Lluvia Provocada.

Desde el 2004 una intensa sequía azotaba el Norte de las provincias orientales. Al General de División Rogelio Acevedo le encargan la ejecución urgente de un Programa de Lluvia Provocada, basado en los experimentos de incremento artificial de las precipitaciones realizados en Cuba de 1982 a 1991. La tarea requería un radar meteorológico que cubriera bien la zona norte. Acevedo ve una noticia que Venezuela se ha comprado 8 radares y hay uno sin instalar. Ni corto ni perezoso, aprovecha la visita de Chávez a Cuba y en las conversaciones entre Chávez y Fidel, le hace el pedido a la Ministra del Ambiente, que acompaña a Chávez, delante de Fidel. Lo demás es historia, desde el 2005 está en funcionamiento este radar en la Loma El Paraíso, muy cerca de la ciudad de Holguín. Un ejemplo de amistad y cooperación entre las dos naciones y otra importante contribución del Comandante en Jefe.

El prototipo y el primer ejemplar seriado del Radar Meteorológico Cubano, encargado por Fidel

La idea original de Rubiera era que fabricáramos el radar Doppler en Casa Blanca. Sin embargo, la tarea se tornó muy dilatada, nos resultaba mucho más factible hacerlo en Camagüey, simplemente por cuestiones logísticas: los desarrolladores trabajamos y vivimos en Camagüey. Luego, teníamos esa deuda con el Comandante y con Rubiera. Y la saldamos, a pesar, nuevamente, del bloqueo, y a pesar de la ferocidad de la pandemia, en noviembre del 2020 se entregó para la explotación el segundo ejemplar (ya seriado) del radar Doppler.

La roca, a partir se talló el monumento que recoge los restos del Comandante, se extrajo del macizo de la Gran Piedra.

Como para que esté eternamente en contacto con los radares a los que tanto ahínco le puso, sus restos reposan en una roca extraída del macizo de la Gran Piedra, donde está aquel radar, desde el cual le dio inicio en Cuba a la utilización de esta tecnología para el seguimiento de los temibles huracanes.

Cuba dispone de una poderosa red de radares.

Sé que los radares meteorológicos representan una pequeña gota en el océano de cosas que alcanzó a realizar el Comandante en Jefe. Incluso dentro de la Meteorología, esta es una obra pequeña. Sin embargo, su empuje nos llevó a ubicarnos dentro de una selecta avanzada del mundo en el campo de los radares meteorológicos. Disponemos de una cobertura de lujo, entre los diez primeros por la densidad de radares, que cubren todo el territorio nacional y aguas adyacentes. Tener un grupo de ingenieros capaces de diseñar y fabricar un radar meteorológico, es también un resultado relevante, entre los diez primeros del mundo, y también es una pequeña gota dentro de la gran obra educacional que el Comandante propició.

Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
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