Inés cumple 47

at196609No estimados lectores, no se trata del cumpleaños de ninguna amiga mía. Se trata de un ciclón tropical, pero como tiene nombre de mujer mejor digamos una ciclona tropical que azotó a nuestro país en 1966, y hoy, 30 de septiembre fue una fecha significativa para los radares en Cuba. Ahora estamos acostumbrados a seguir por la TV la trayecoria de los huracanes por las imágenes de nuestra red de 8 radares meteorológicos, pero hace 47 años…las cosas eran diferentes.

Esta vez no seré yo el que haga el cuento, le cedo el espacio de mi blog  y la palabra a Pedrito, toda una gloria de los radares meteorológicos en Cuba, quien ya está jubilado de su plaza de Operador Mayor, pero que se mantiene activo con las fechas…y con el estado del Tiempo.

IM000584.JPGDice Pedrito (Pedro Ramón Alba Ramos):

Cuando faltaban dos días para culminar la instalación del Radar DECCA-42 de nacionalidad inglesa en la Gran Piedra (por el ingeniero británico Michael Butler y el técnico electrónico, desmovilizado de las FAR en la Especialidad de Radares Coheteriles, Carlos Figuera), la Presidencia de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) convocó a una conferencia de prensa donde se explicó la localización y peculiaridades técnicas de estos equipos. Ya durante el año 1965 se había sido instalado el primero de estos radares en el Observatorio Nacional hoy sede del Instituto de Meteorología, en la Loma de Casablanca. Resulta de interés que en esa ocasión el Capitán Núñez Jiménez (a la sazón Presidente de la ACC) expresó en esta conferencia:

“…..El Instituto de meteorología se propone dar un paso superior, y es la instalación de un radar en la porción occidental de Cuba, próximo a la Península de Guanahacabibes para alcanzar un radio mayor en el Golfo de México, así como situar otro en la Isla de Pinos…” Nota de Orlando: No fue hasta 1973 que se instalaron estos radares: uno en Punta del Este en la Isla de la Juventud, y otro en La Bajada en Pinar del Río.

El acto oficial para la inauguración del radar DECCA-42 de la Gran Piedra tuvo lugar el 6 de septiembre de 1966. Tres semanas después, el 21 de septiembre de 1966, se formó el noveno ciclón de la temporada, el cual comenzó acercarse a la región oriental del país. Ya el sábado 24 su posición suscitó preocupación en el Instituto de Meteorología. Esa noche se redactó el Boletín Especial # 1, que señalaba la existencia del nuevo ciclón nombrado INES.

Setenta y dos horas más tarde, se dio la alarma para la región oriental del país. El 28 de septiembre, día de la conmemoración de la fundación de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el ojo de este ciclón se hallaba situado  amenazadoramente al sur de Puerto Rico. En la Plaza de la Revolución José Martí en el acto de masas donde de celebraba el sexto aniversario de los CDR, mientras el acto transcurría Inés se acercaba al extremo suroriental de la República Dominicana tal y como se había pronosticado  en el Boletín # 7 emitido por el Instituto de Meteorología el martes 27 a las 10.00pm. En su alocución en la plaza Fidel dijo:

“…Hace apenas tres años, por esta misma fecha un huracán causo inmensas pérdidas en vidas y materiales en la provincia de Oriente. Todos los recordamos” — se refería  al huracán Flora.

“Hoy mismo, avanzando casi exactamente por la misma ruta que traía el Flora un poderoso huracán avanza también directamente hacia la región oriental del país”.

“Si en aquella ocasión se hizo un inmenso esfuerzo, gracias a lo cual se salvaron numerosas vidas, esta vez desde muchas horas antes, no quedara absolutamente  nadie en ninguno de los sitios donde puede alcanzar la  altura de la lluvia de las aguas De todas formas tenemos también que enfrentarnos a estos golpes de la naturaleza”.

Continua Fidel —“…. parece que los ciclones se han estado ensañando con la provincia oriental. En 1963 pasó el Flora, en 1964 pasó el Cleo y ahora en 1966 hay otro ciclón avanzando directamente sobre esa provincia”.

Era la primera vez que el Jefe de la Revolución se refería en público a las previsiones necesarias antes el paso de un  huracán por el territorio nacional.

Ya el país contaba con la primera Red de Radiolocalización con 3 radares meteorológicos: un DECCA-42 en Casablanca, un ARS-3 en Camagüey y el recién inagurado DECCA-42 de Gran Piedra.

Al concluir el acto Fidel partió rumbo al  aeropuerto donde abordó un avión con destino a la provincia de Oriente.

El avión aterrizó en el aeropuerto de Holguín, allí impartió órdenes para que varias flotillas de helicópteros se trasladaran hacia lugares estratégicos y se mantuvieran listos para apoyar las tareas de salvamento.

Desde Holguín se traslada en automóvil hacia Santiago de Cuba. A las 6.00 PM escucha el Boletín Especial # 14, que informa sobre la posición de Inés a unos 220 km al sudeste de Punta Maisí. Al caer la noche el grupo llega a Santiago de Cuba, poco después, Fidel se traslada a los estudios de la emisora CMKC , con el fin de dirigirse a la población de la región oriental. Comenzó por evocar las amargas experiencias vividas durante el azote del Flora, aunque señaló que no era probable que se repitiese un caso idéntico en cuanto a la trayectoria del meteoro, el cual cuando penetró en tierra realizó varios lazos, atrapado por la cordillera montañosas. No obstante dijo que se debía estar en condiciones de enfrentar  cualquier eventualidad.

Fidel insistió en la prioridad de preservar, por sobre todo, las vidas humanas y en la necesidad de que la población se mantuviese informada.

Es importante resaltar y señalar que los conceptos que Fidel expresó en aquella ocasión, han estado presentes en todas y cada una de las acciones orientadas por él  en circunstancias similares, siempre que se avizoraba un ciclón que pudiera afectar el territorio nacional.

Finalizada la alocución, precisó con los dirigentes santiagueros algunas orientaciones y partió hacia el radar meteorológico de la Gran Piedra, llegando a eso de las 9.00 PM. Inmediatamente se dirige al local donde se encontraba la pantalla del radar y ya  aparecía la imagen espiralada del huracán Inés sobre la región suroeste de Haití, afectando la península de Cabo Tiburón.

RadarFidelDespués de los saludos y las primeras palabras con los operadores Rigoberto Cumbá, Antonio Ayra (en la foto con Fidel), Darwin Deas y el técnico  y jefe de la estación Carlos Figueras, Fidel le pregunta —¿dónde está el bicho?. Expresó además su preocupación por el rumbo de Inés, y evoca el recuerdo de lo ocurrido con el Flora tres años antes.

Fidel se pone a observar el trabajo y marca él mismo  diversas posiciones sobre el mapa o plancheta mural colocada en la sala de trabajo. Realizó varias observaciones después que se le explicó cómo funcionaba el radar. Ya era avanzada la noche del 30 de septiembre, el patrón de nubes del sistema mostraba signos de desorganización al salir de Haití, pero vuelve a intensificarse en horas de la madrugada, aproximándose cada vez más a Santiago de Cuba y Guantánamo. Un poco mas tarde la velocidad del viento hizo necesario detener al rotación de la antena del radar, ya con la entrada del ojo en tierra se hacia muy difícil identificar.

A las 6.30 PM del 30 de septiembre se localiza nuevamente  por el radar que la tormenta iba saliendo por el Golfo de Guacanayabo, pronosticándose un rumbo al oeste. Con posterioridad se movió al norte –nordeste y atravesó la región central del país como tormenta tropical. Continuó su pasosaliendo por las Villas y más tarde se aproxima a las inmediaciones de la Isla Andros, de ahí cambió su rumbo al suroeste y volvió aproximarse a la costa norte de Cuba, entre las provincias de Matanzas y La Habana.

A partir del día 4 se produjeron en la tarde intensas lluvias y rachas a intervalos en el occidente del país. En conclusión Inés afecto con mayor o menor  intensidad a todo el país  en concordancia con su largo periodo.

AGPDEsta eventualidad proporcionó no solo la oportunidad de evaluar la importancia y eficacia de aquella instalación en el trabajo para la vigilancia por radar ante las tormentas e intensas lluvias, sino también la de constatar de manera tangible cómo se correlacionaba el costo de una importante inversión  realizada por el Estado para adquirir un recurso tecnológico avanzado, con la preservación de vidas humanas y los recursos del país.

Hoy a 25 días  de cumplirse un año de la desastrosa destrucción  a la provincia de Santiago de Cuba por el potente Huracán Sandy vale la pena estar mucho más:

PREPARADOS Y ALERTAS.

Nota de Orlando: En el libro de Luis Enrique Ramos Guadalupe“Instituto de Meteorología. Expresión de una ciencia en Revolución (La Habana, 2005)” pueden encontrase más detalles del paso de este huracán por Cuba, y de la estancia de Fidel y otros dirigentes auqella noche en la Gran Piedra.

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Acerca de meteoradar

Ingeniero eléctrico, Doctor en Ciencias Técnicas, Profesor Titular, Director del Centro Nacional de Radares del Instituto de Meteorología de Cuba.
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